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Emergencia Covid’19

Colecta de la Iglesia de Barbastro-Monzón para luchar contra los efectos de la pandemia

Aunque no nos veas, estamos ahí. 24 horas al día, siete días a la semana. Junto a quienes más lo necesitan. La diócesis de Barbastro-Monzón lucha durante todo el año por construir una sociedad más humana, justa y fraterna. Por eso, ante una pandemia como la actual, no ha dudado en redoblar su compromiso para ayudar a los damnificados del coronavirus, ofreciendo acompañamiento, comidas, oración, instalaciones, voluntarios… ¡Esperanza!

Pero las parroquias permanecen cerradas. Se ha cortado de golpe una de sus principales fuentes de ingresos: las colectas. Y, sin donativos, resulta difícil sostener el servicio social que presta la Iglesia en hospitales, residencias de ancianos o centros de solidaridad, como recogen las historias de esta web. Una ayuda esencial, a menudo desconocida, que depende de tu generosidad y compromiso económico. ¿Colaboras?

Historias con alma

Quizá no la ves, pero la Iglesia está ahí, trabajando, comprometida más que nunca. La Iglesia son personas. Queremos compartir contigo lo que están haciendo algunas de ellas en Barbastro-Monzón estas semanas…

Dignidad laboral

Juan, trabajador social de Cáritas, y N'Goro, mediador y traductor maliense, visitan asentamientos de temporeros en localidades del Cinca Medio y Bajo Cinca para informarles sobre el Covid19 y darles pautas de prevención. Su labor forma parte de un proyecto, apoyado por dos voluntarios y las cáritas parroquiales de la zona, que también busca alojamientos dignos para estos trabajadores.
Dignidad laboral
Juan, trabajador social de Cáritas, y N'Goro, mediador y traductor maliense, visitan asentamientos de temporeros en localidades del Cinca Medio y Bajo Cinca para informarles sobre el Covid19 y darles pautas de prevención. Su labor forma parte de un proyecto, apoyado por dos voluntarios y las cáritas parroquiales de la zona, que también busca alojamientos dignos para estos trabajadores.

Misa diaria

Ante los bancos vacíos, en una capilla de la Concatedral de Santa María han celebrado cada día la misa, a puerta cerrada, los párrocos de la Unidad Pastoral de Monzón, Ángel Castillo y José Antonio Castán. A punto de comenzar en una de las capillas las obras que el confinamiento ha retrasado, Castán hace memoria de las familias, casi treinta, a las que ha acompañado en la despedida a sus fallecidos.
Misa diaria
Ante los bancos vacíos, en una capilla de la Concatedral de Santa María han celebrado cada día la misa, a puerta cerrada, los párrocos de la Unidad Pastoral de Monzón, Ángel Castillo y José Antonio Castán. A punto de comenzar en una de las capillas las obras que el confinamiento ha retrasado, Castán hace memoria de las familias, casi treinta, a las que ha acompañado en la despedida a sus fallecidos.

Con los mayores

La vivienda tutelada Alcort de Binéfar acoge a nueve personas mayores con diferentes patologías. Pensado como alternativa temporal para familias y los propios mayores, las circunstancias han obligado a Cáritas a reforzar el personal, asumir nuevas tareas y aplicar medidas de prevención y control para seguir ofreciendo un entorno seguro y amable para sus usuarios.
Con los mayores
La vivienda tutelada Alcort de Binéfar acoge a nueve personas mayores con diferentes patologías. Pensado como alternativa temporal para familias y los propios mayores, las circunstancias han obligado a Cáritas a reforzar el personal, asumir nuevas tareas y aplicar medidas de prevención y control para seguir ofreciendo un entorno seguro y amable para sus usuarios.

Hablar a Dios

El confinamiento, aunque sorprenda, ha cambiado los hábitos en las Clarisas de Monzón. Cerrado el obrador, de donde salía la mayor parte de sus ingresos, trabajan más horas que antes en la confección de mascarillas. También rezan más, porque atienden las muchas peticiones de oraciones por sanitarios, enfermos, trabajadores… Y, además, salen a las ventanas a aplaudir uniéndose al Resistiré que suena con fuerza en los vecinos Salesianos.
Hablar a Dios
El confinamiento, aunque sorprenda, ha cambiado los hábitos en las Clarisas de Monzón. Cerrado el obrador, de donde salía la mayor parte de sus ingresos, trabajan más horas que antes en la confección de mascarillas. También rezan más, porque atienden las muchas peticiones de oraciones por sanitarios, enfermos, trabajadores… Y, además, salen a las ventanas a aplaudir uniéndose al Resistiré que suena con fuerza en los vecinos Salesianos.
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Toneladas de caridad

A puerta cerrada pero con los ojos y el corazón más abiertos que nunca. Así atienden Ana Belén, Tere y Cristina, y María vía teletrabajo, en la oficina de Cáritas Diocesana, a una cifra creciente de usuarios. Desde que empezó la pandemia, han repartido más de 30.000 kilos de alimentos y alertan de que personas que hace un mes tenía un negocio abierto hoy no tienen qué poner en la mesa.
Toneladas de caridad
A puerta cerrada pero con los ojos y el corazón más abiertos que nunca. Así atienden Ana Belén, Tere y Cristina, y María vía teletrabajo, en la oficina de Cáritas Diocesana, a una cifra creciente de usuarios. Desde que empezó la pandemia, han repartido más de 30.000 kilos de alimentos y alertan de que personas que hace un mes tenía un negocio abierto hoy no tienen qué poner en la mesa.

Comunión dominical

Los cinco sacerdotes que atienden las extensas, diseminadas y despobladas parroquias del Sobrarbe comparten cada domingo una eucaristía virtual con los animadores de la comunidad y otros fieles. Se sirven de vídeos que publican en un grupo de wasap, herramienta para la comunión espiritual del domingo y prolongación de las llamadas diarias a los mayores, preocupándose de unas necesidades que canalizan a las administraciones públicas.
Eucaristía dominical
Los cinco sacerdotes que atienden las extensas, diseminadas y despobladas parroquias del Sobrarbe comparten cada domingo una eucaristía virtual con los animadores de la comunidad y otros fieles. Se sirven de vídeos que publican en un grupo de wasap, herramienta para la comunión espiritual del domingo y prolongación de las llamadas diarias a los mayores, preocupándose de unas necesidades que canalizan a las administraciones públicas.

Atención al teléfono

Cuando se decretó el estado de alarma, la Pastoral de la Salud y la Hospitalidad de Nuestra Señora de Lourdes pusieron a disposición de cualquiera que lo necesitara dos teléfonos para la ayuda espiritual, humana y orientación pastoral. Canalizan peticiones de servicios, apoyados en la red de voluntarios, orientan sobre la salud y están siempre disponibles, 24 horas al día, los 7 días de la semana.
Atención al teléfono
Cuando se decretó el estado de alarma, la Pastoral de la Salud y la Hospitalidad de Nuestra Señora de Lourdes pusieron a disposición de cualquiera que lo necesitara dos teléfonos para la ayuda espiritual, humana y orientación pastoral. Canalizan peticiones de servicios, apoyados en la red de voluntarios, orientan sobre la salud y están siempre disponibles, 24 horas al día, los 7 días de la semana.

Parroquia a domicilio

Los sacerdotes se afanan en llamar a sus fieles, muchos de ellos personas de riesgo por su edad, e incluso les llevan a casa la compra o medicamentos, y les ayudan en gestiones para que no tengan que salir. Wiezlaw Dziadosz, párroco de la Unidad Pastoral de Barbastro y arcipreste del Somontano, va visitando a sus feligreses más mayores y con menos movilidad para llevarles ‘un cariño’ de la parroquia.
Parroquia a domicilio
Los sacerdotes se afanan en llamar a sus fieles, muchos de ellos personas de riesgo por su edad, e incluso les llevan a casa la compra o medicamentos, y les ayudan en gestiones para que no tengan que salir. Wiezlaw Dziadosz, párroco de la Unidad Pastoral de Barbastro y arcipreste del Somontano, va visitando a sus feligreses más mayores y con menos movilidad para llevarles ‘un cariño’ de la parroquia.

Con la ropa

En Graus, la hermana Nieves y Maria del Carmen, ambas voluntarias de Cáritas, organizan en la sede parroquial la ropa donada, con todo el mimo y las medidas de higiene necesarias. Los contenedores de ropa y las tiendas Contigo irán recobrando su actividad y, con ella, una importante labor de reciclaje y empleo.
Con la ropa
En Graus, la hermana Nieves y Maria del Carmen, ambas voluntarias de Cáritas, organizan en la sede parroquial la ropa donada, con todo el mimo y las medidas de higiene necesarias. Los contenedores de ropa y las tiendas Contigo irán recobrando su actividad y, con ella, una importante labor de reciclaje y empleo.
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La escucha

A lo largo de un tercio de siglo en la Capellanía del Hospital de Barbastro, el sacerdote Jaime Mozás nunca se había encontrado con lo que este virus le ha puesto delante: administrar la Extremaunción tras el cristal de la UCI. A su edad, 86 años, acompaña junto a Basilio Servín, de 79, a enfermos y familiares en momentos muy complejos y asegura que, en el trance final, lo más importante es acompañar, estar presente, escuchar.
La escucha
A lo largo de un tercio de siglo en la Capellanía del Hospital de Barbastro, el sacerdote Jaime Mozás nunca se había encontrado con lo que este virus le ha puesto delante: administrar la Extremaunción tras el cristal de la UCI. A su edad, 86 años, acompaña junto a Basilio Servín, de 79, a enfermos y familiares en momentos muy complejos y asegura que, en el trance final, lo más importante es acompañar, estar presente, escuchar.

Como en casa

Las Capuchinas de Barbastro acogen a sanitarios que luchan contra el Covid19 en el Hospital de Barbastro y cuya presencia delata la ambulancia a las puertas del convento. Ellas, tres españolas y tres keniatas, no han dejado de orar ni de coser mascarillas; las últimas las lleva uno de los médicos para repartir en Enfermería. Ellos, agradece la superiora, Florence Stoumba, les hacen la compra para que las religiosas no tengan que salir.
Como en casa
Las Capuchinas de Barbastro acogen a sanitarios que luchan contra el Covid19 en el Hospital de Barbastro y cuya presencia delata la ambulancia a las puertas del convento. Ellas, tres españolas y tres keniatas, no han dejado de orar ni de coser mascarillas; las últimas las lleva uno de los médicos para repartir en Enfermería. Ellos, agradece la superiora, Florence Stoumba, les hacen la compra para que las religiosas no tengan que salir.

Aliviar el dolor

Las circunstancias actuales hacen aún más difícil la despedida de un ser querido. Los sacerdotes de la diócesis, como Pedro Escartín, han prestado asistencia religiosa a las familias que han querido dar cristiana sepultura a los suyos, en unos momentos en los que el aislamiento y la soledad subrayan la necesidad del aliento.
Aliviar el dolor
Las circunstancias actuales hacen aún más difícil la despedida de un ser querido. Los sacerdotes de la diócesis, como Pedro Escartín, han prestado asistencia religiosa a las familias que han querido dar cristiana sepultura a los suyos, en unos momentos en los que el aislamiento y la soledad subrayan la necesidad del aliento.

Manos amigas

En la parroquia de Fraga, Maribel y Carla, técnicas de Cáritas, preparan lotes de alimentos para repartir entre quienes lo necesitan. A esta y otras labores se unen los 400 voluntarios diocesanos de Cáritas, una suma de manos, de tiempo regalado, conocimientos compartidos y trabajo imprescindible para llegar, como una caricia, a todos los rincones de la parte oriental del Altoaragón.
Manos amigas
En la parroquia de Fraga, Maribel y Carla, técnicas de Cáritas, preparan lotes de alimentos para repartir entre quienes lo necesitan. A esta y otras labores se unen los 400 voluntarios diocesanos de Cáritas, una suma de manos, de tiempo regalado, conocimientos compartidos y trabajo imprescindible para llegar, como una caricia, a todos los rincones de la parte oriental del Altoaragón.

Por los ancianos

Desde que comenzó la pandemia, las seis religiosas de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados de Barbastro y los 38 trabajadores de este hogar han caminado con un solo objetivo: proteger la salud y el bienestar de sus 98 residentes. La superiora y directora del centro, Sor Begoña Bermejo, elogia la entrega de un personal comprometido en la misión de cuidar los cuerpos para salvar las almas.
Por los ancianos
Desde que comenzó la pandemia, las seis religiosas de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados de Barbastro y los 38 trabajadores de este hogar han caminado con un solo objetivo: proteger la salud y el bienestar de sus 98 residentes. La superiora y directora del centro, Sor Begoña Bermejo, elogia la entrega de un personal comprometido en la misión de cuidar los cuerpos para salvar las almas.
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Por tantas razones

Desde el inicio del Estado de Alarma, la Iglesia católica no ha dejado de trabajar en
Barbastro-Monzón al servicio de la sociedad y del bien común. A continuación, mostramos las principales acciones que se están llevando a cabo.

Emergencia Covid’19

Colabora

Nuestras parroquias permanecen cerradas. Se ha cortado de raíz una de las principales fuentes de financiación de la Iglesia aragonesa: las colectas. Mantenemos el servicio, pero apenas llegan ingresos. Tu generosidad y tu aportación económica son esenciales ahora.

Modos de colaborar

Si quieres ayudar a las personas vulnerables, puedes hacerlo a través del Obispado de Barbastro-Monzón:

  • Mediante transferencia a la cuenta bancaria de Ibercaja ES63 2085 2154 3603 3078 2062 (identificada como OBISPADO DE BARBASTRO-MONZÓN FONDO EMERGENCIA COVID-19).
  • Enviando cheque nominativo al Obispado de Barbastro-Monzón. Plaza de Palacio,1 22300 Barbastro, indicando expresamente que el donativo es para el FONDO EMERGENCIA COVID-19 de la Diócesis.
  • Mediante entrega en efectivo en la Administración Diocesana en Plaza de Palacio,1 22300 Barbastro.

Es importante en cualquiera de los casos especificar nombre y apellidos, DNI y código postal de la localidad en la que se reside ya que este donativo permite desgravar tanto en el Impuesto sobre Sociedades como en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Si tienes alguna duda sobre cómo hacer el donativo, contacta con la Administración Diocesana en el 974 310 697.

 

A dónde irá tu ayuda

La cantidad recaudada se destinará al Fondo Emergencia Covid-19 de la Diócesis de Barbastro-Monzón que ayuda a Cáritas y a otras necesidades urgentes. La Administración diocesana y el Consejo para Asuntos Económicos canalizarán las ayudas e informarán a la diócesis.
 

Certificado para desgravación

Este donativo permite desgravar tanto en el Impuesto sobre Sociedades como en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), si bien la cantidad deducida por el donante no puede superar, en ningún caso, el 10% de la base imponible del IRPF de cada ejercicio.

Desgravación Fiscal

Podrás deducir tu aportación en la declaración del IRPF o del Impuesto de Sociedades, según la legislación vigente. 

Mesa de trabajo 1
más información

Los donativos a la Iglesia se pueden se puede desgravar fiscalmente en la declaración de la renta. En esta tabla explicamos los distintos porcentajes de desgravación:

Según el régimen fiscal:

• Las personas físicas (las que tributan IRPF) se puede desgravar:
o Donativos de hasta 150€ un 80%
o Donativos de más de 151€ en adelante un 80% de los primeros 150€ y un 35% del resto.
o Donativos recurrentes (dos años consecutivos donando la misma cantidad o mayor): 40%
o Con un límite de deducción máxima: hasta el 10% de la base liquidable.

• Las personas jurfídicas (aquellas que tributan por Impuesto de Sociedades, el IS), se puede desgravar:
o Donativos en general un 35%
o Donativos recurrentes un 40%
o Con un límite de deducción máxima: hasta el 10% de la base…

Ayúdanos a compartir con tus amigos y familiares la colecta para la Iglesia en Barbastro Monzón. Tu generosidad y tu aportación económica son esenciales ahora.

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